Un auge y casi presión social para emprender y muchas veces nos lanzamos sin tener un “por qué” propio y sin estar listos. Tomamos metas ajenas y las hacemos propias para cambiar el 8 a 5 que tan desacreditado parece estar y luego vernos como pulpos, cansadas, ocupadas y poco productivas porque nuestro emprendimiento ocupa todo nuestro tiempo. Parece casi obligatorio ser productivas y no perder tiempo que hemos aprendido a quitarle importancia al descanso.
¿Que pasa si cambiamos un poco la mentalidad y entendemos que emprender no es una obligacion? Emprender no es para todo el mundo y tener un empleo mas que una necesidad puede ser la mejor zapata para iniciar y forjar una carrera de éxito. Emprender es algo que perfectamente podemos hacer en nuestro puesto de trabajo y sentir satisfaccion por ello. Podemos sentirnos realizadas en nuestros puestos de trabajo sin la necesidad de recorrer el largo camino quepuede representar levantar un negocio desde cero. Emprender desde nuestro puesto de trabajo es posible y ventajoso en todos los casos. Mas aún cuando veo oportunidad de crecer, formarme y hacer carrera.
Pero ¿en todos los casos Rosa? Si. En todos los casos. Una experiencia de trabajo siempre nos enseña, ya sea en la parte técnica para aprender y crecer en nuestra área de trabajo o en habilidades blandas que nos enseñan a manejar el tiempo, a priorizar trabajo, aprender a hacer frente a situaciones o clientes “dificiles” a enfocarnos en resultados, a sumar experiencias en general que mas tarde nos hace únicas porque esa mezcla de conocimientos, habilidades y mentalidad solo la tenemos nosotras. Tú. De todo y de todos puedes aprender algo si te lo proponoes.
Ahora bien. Si no haces esa otra tarea porque “no te toca” o no te involucras más allá de tus funciones sin importarte el resultado final, sólo estás desaprovechando oportunidades de aprender, de que se te tome en cuenta para los próximos puestos de trabajos o para aumentos de salarios.
En un trabajo vamos a intercambiar servicios (eso que hago para agregar valor) por beneficios (la mayoria en dinero, ya tambien incluye entrenamiento que recibo, mentoria, experiencias…). Entonces si en mi carrera solo le hecho la culpa al jefe porque no me da la oportunidad, es momento de preguntarme: ¿qué he hecho yo para tener esa oportunidad? ¿como estoy invirtiendo en mi? ¿qué estoy dando más y mejor que justifique un aumento de salario o una promoción?
Nooo, no tienes la culpa de que tu jefe no invierta en ti, solo digo que ambas partes tienen responsabilidad en tu crecimeinto. Tanto tu como tu jefe. Hablando todo se resuelve.
¡Un empleado que es curioso, que muestra sed de aprender y crecer motiva! Motiva a dedicarle tiempo, entrenamiento y esfuerzo, a invertir en ese recurso porque al final es un ganar ganar. Si el equipo y sus miembros crecen, el negocio crece. Solo hazle saber a tu jefe que eres suelo fértil.
No esperes pasivamente en su silla el próximo puesto, primero te lo ganas, demuestras que puedes con esas nuevas responsabilidades y luego tu jefe lo nota y te lo reconoce. Si esto no sucede puedes tener “esa conversacion” y solicitar una recompensa por tus esfuerzos. Si con el tiempo no cambia nada tal vez debas ver nuevos horizontes. Al menos te llevarás el crecimiento que has acumulado y que ahora como empleada te hace más valiosa.
Entonces, ¿cómo puedo emprender en mi puesto de trabajo? Aquí te dejo algunas recomendaciones:
- Abraza tus responsabilidades: Asúmelas como propias. Encárgate de que se terminen y que tus resultados puedan reflejar lo impecable que eres, una entrega atiempo, hecha con esmero. Que ése sea tu sello personal. No te detengas por los obstáculos. Identifícalos y comunícalos para buscar soluciones aun solicitando ayuda o la intervención de otra persona si es necesario. Lo importante es que hagas que se entregue la tarea.
- Si tienes el tiempo y la oportiunidad de hacer tareas que no son de tu perfil de puesto, pero que si no se hacen provocan que tu trabajo se vea afectado, tomalo como una oportunidad de aprender algo nuevo.
- Mira quienes más participan en ese entregable que tienes. ¿Qué puedes aprender de tus compañeros de equipo? Involúcrate, ofrece ayuda claro está, sin dejar de lado tus propias responsabilidades. Ser esa persona que muestra interés hace que tus jefes te noten y te tomen en cuenta para los aumentos y promociones.
- Se tu propio motivador. No esperes un aplauso o una estrellita dorada cada vez que hagas algo notable. La satisfacción propia que puedas sentir por alcanzar esos resultados debe ser sufuciente. ¡Claro, un reconocimiento cae bien! Pero el mayor premio debe ser tu autorealización de haber logrado la meta.
- Aprovecha que tienes una estructura completa. Es decir, ya en tu trabajo hay quien se encargue de lo administrativo y varias personas intervienen en el funcionamiento completo del lugar donde trabajas para que sea rentable. Hay mensajeros, secretarias, vendedores, contadores, gente de mercadeo, etc. Si en el futuro pretendes emprender fuera de tu lugar de trabajo, ve notando que todas esas áreas son necesarias para que un negocio funcione y sea sostenible en el tiempo. Al principio vas a estar sola haciéndolo todo, pero con el paso del tiempo tendrás que ir añadiendo personas al equipo para que se engarguen de esas áreas.
- Finalmente, aprovecha que la responsabilidad es compartida. En tu empleo, equivocarse pesa menos que cuando eres “tu propio jefe”. Es donde mayor posibilidad tienes de aplicar prueba y error para crecer. No es para que te descuides y hagas las cosas con desden, pero sí para entender que la presión de hacer las cosas bien y el perfeccionismo no estén tan presentes como para provocar una parálisis por análisis. Si en tu empleo te equivocas, tienes quién supervise tu trabajo y quién te guíe, tienes de quien aprender. Aprovecha eso ya que es la mejor escuela que puedas tener.
Ahora espero que, si tienes un empleo puedas trazarte un plan para crecer y hacer una carrera de la que te sientas orgullosa y; si lo que quieres es tener tu propio negocio, te enfoques entonces en hacer tan bien tu trabajo y hayas acumulado conocimientos generales, que al tener tu propio negocio vayas segura de saber hacer lo necesario sin tener tantas frustraciones y obstáculos en el camino.
Emprender es bueno, tener un empleo también. Al final el trabajo es sólo una parte de nuestras vidas a la que debemos ponerle atención. Equilibrio en tanto sea posible.
